¿Por qué "adaptarse o morir" es cierto en referencia a la Iglesia, pero en el sentido menos habitual o esperado? Porque —respondamos cuanto antes— es verdad que hay que adaptarse o morir. Pero quien debe adaptarse es el mundo a la Iglesia. Y no la Iglesia al mundo. Ahora solo falta explicar a qué nos referimos con "la Iglesia" y con "el mundo". Y, si se me apura, con "adaptarse". Vamos primero a por lo tercero. Adaptarse. Ese verbo proviene de "ad-aptare" y significa tender a unirse con algo para funcionar. Es el proceso de cambio de una cosa para unirse con otra y así llegar a un bien. Solo en la unión perfecta funcionan dos cosas o las dos piezas de algo. Si un pez no se adapta al tipo de agua, muere. Si un hombre vive en un lugar en que escasea el oxígeno, lo mismo. Las cosas son como son. A veces, ese "son como son" incluye un margen, pero eso no cambia el hecho de que son como son. El ser humano habla, pero no hay un i...
Esta web está para intentar explicar lo que tantas alegrías me ha dado a mí: el cristianismo Para intentar favorecer la búsqueda (pero no el estudio: eso va a cargo de cada uno) de ciertos argumentos pasados y pesados que mantienen toda su fuerza y vigencia. Porque la cabeza hay que salvarla: no puede uno creer cosas que no entiende mínimamente, como decía San Agustín. Y para agradecer que otros lo hayan hecho por mí.